La tradición Recuay fue un conjunto de comunidades autónomas que se desarrollaron en la sierra de Áncash durante el primer milenio de nuestra era. Su historia se reconoce en cuatro periodos asociados al estilo de la cerámica: Huaras (200 a.C.-200 d.C.), Recuay Temprano (200-400 d.C.), Recuay Medio (400-600 d.C.) y Recuay Tardío (600 -700/800 d.C.).
La cosmología Recuay se plasmó en diversos objetos creados por hábiles artesanos, especialmente en la cerámica, el cual permitió reflejar y mantener viva la imagen de señores nobles, o personajes de alto estatus, como ancestros poderosos que reinventaron su apariencia con atributos sobrenaturales para renovar su estatus mitológico. En este contexto una serie de vasos y recipientes con rostros humanos y seres sobrenaturales revela esa forma antigua de retratar la imagen de los liderazgos políticos y construir narraciones de poder para perdurar en la memoria colectiva.